6 tendencias de inversión responsable

marzo 22, 2022

Un futuro más inclusivo y sostenible es lo que buscarán construir ahora los gobiernos, empresas e inversionistas en las economías y sociedades post Covid-19.

Por Ricardo Pérez, socio Insignia Assets

La situación se normalizará, pero tardará más de lo previsto. Me gusta compararlo con “el envase del ketchup”. Cuando se agita numerosas veces, finalmente vuelve a fluir y salir, pero no de forma uniforme. Se producen parones de vez en cuando. Esto ocurre con mayor frecuencia cuando vuelven a producirse confinamientos en determinados países.

Adicionalmente, creo que el riesgo climático no es solo un riesgo de inversión, sino que el cambio climático también crea oportunidades de inversión a través de la transformación verde. Además, necesitamos transferencias gigantescas a los países en desarrollo y emergentes. Si solo China es responsable de más del 30% de las emisiones de CO2, también necesitamos a China en el frente de tomar políticas de importación de productos con determinados sellos de origen sustentable. Toda la catástrofe climática es una enorme lucha de distribución, pero también una tremenda oportunidad de alocar recursos de inversión y por sobre todo con sentido.

Aquí dejo 6 tendencia de inversión que me parecen relevantes de tener en el radar, la mayoría con miras de inversión en distintos grupos de activos alternativos.

1. Valores de los millennials. Una espacial preponderancia tendrán las empresas que buscan satisfacer la actitud ecológica de esta generación en ámbitos como la protección de la biodiversidad y el clima, la alimentación sana y sostenible, el consumo y la producción responsables y la energía limpia”.

De la misma forma, las “plataformas digitales en todo el mundo que están transformando la forma de comprar, la publicidad, los medios de comunicación y ahora la industria financiera”. Y también “empresas que están en sintonía con los valores de diversión, salud y ocio de los Millennials y orientadas a los mercados emergentes (marcas globales, empresas chinas)”.

2. Cambio climático. Acá son claves las “empresas líderes en energías renovables (eólica, solar, hidráulica, etc.) y otros proveedores de tecnología de generación y almacenamiento de electricidad sin CO2”. Y también las “empresas más pequeñas capaces de cuadrar el círculo reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero y manteniendo la rentabilidad. Empresas de ecotecnología capaces de transformar pasivos ambientales y reinsertarlos en la economía a través de nuevos productos. 

De hecho, el problema asociado al cambio climático lo vemos todos, día a día y es que hace 10 años atrás las consecuencias no eran aun tan evidentes como lo son hoy. Por esto es que hoy cobra especial relevancia empresas que comulguen con el propósito de combatir de forma directa las disminuciones en la huella de carbono, que en conjunto con políticas de gobierno que generen regulación serán resilientes a ciclos políticos y económicos de los nuevos tiempos.

3. Filosofía ESG. Es cada vez más evidente que para los inversionistas la integración ESG debe estar acompañada de una estrategia de un compromiso individual de las empresas, pero también con políticas provenientes de los gobiernos mediante regulación que permitan acelerar la incorporación de esta en el ADN de las empresas. Si no es así, la integración ESG no tendrá un impacto significativo en alcanzar una adecuada rentabilidad ajustada al riesgo de las empresas y por ende las inversiones en estos activos.

La relación empresa-inversionista bajo el entendimiento de comprender de primera mano la gestión ESG de la empresa y de incentivar a la empresa a fortalecer sus prácticas ESG en temas materialmente financieros; se transforman en elementos claves y en los próximos años marcarán la diferencia entre las empresas que cuenten con mejores prácticas de inversión responsable.

4. Industria sin contacto. La pandemia aceleró la transformación digital y apareció una nueva industria “sin contacto”. Así, entre las compañías a tener en cuenta están las “empresas de software, servicios de TI y de plataformas que sirven a la «industria sin contacto» y que son facilitadoras de pagos digitales, robotización de procesos y de automatización de la industria”. La pandemia vino a agilizar ciertos procesos que venían en una fase de cambio, pero hoy cada día vemos grandes y medianas empresas que se suman a la automatización, industrias como alimentos, logística y agricultura han estado entre las industrias donde se están viendo cambios materializados justamente azotados por una más baja incorporación de mano de obra y una demanda sanitaria en los niveles más altos, que hoy llegó para quedarse

5. Economía de la salud. La idea subyacente de esta tendencia es la previsión de que la población mundial de personas mayores se duplicará hasta alcanzar más de 2.000 millones en 2050. Es por esto que “empresas biofarmacéuticas, de tecnología médica y de ciencias de la vida dedicadas a tratar las enfermedades que afectan a las personas mayores mediante productos innovadores, como inmunoterapias o combinados de anticuerpos y fármacos, tendrán un importante atractivo.  Lo anterior, deja entrever que una parte de estas empresas son empresas en etapa temprana e incluso muchas que un no se crean, pero que irán a formar parte de esta tendencia.

6. Baja propiedad de la vivienda. En los últimos años son variados los sucesos que han reforzado una tendencia cada vez más alcista, y es que el aumento de la volatilidad del mercado, la pandemia del Covid-19 y por sobre todo una generación millennials poco arraigada a un lugar, han hecho que arrendar una vivienda se transforma en un estilo de vida. Las familias se están volviendo arrendadoras por opción propia, hoy la brecha entre arrendar y comprar sigue siendo considerable y ante contracciones en la economía, se espera que esta brecha se haga aún mayor. De hecho, hoy más del 35% de la población americana prefiere rentar en lugar de comprar una casa, dato que ha crecido a lo largo de los años. 

Pero, si bien es cierto esta tendencia ha crecido, lo cierto es que los nuevos tiempos han invitado a los desarrolladores inmobiliarios a incorporar redes 5G y tecnología que genere eficiencia energética, así como también incorporación de espacios de trabajo que permitan el home office e incluso mayores espacios verdes.